Día de la Candelaria: tradición que ilumina, bolsillo que resiente

El gasto por el Día de la Candelaria aumentó 14% a nivel nacional, elevando el costo de preparar tamales a 390 pesos en Monclova y hasta 430 pesos en Piedras Negras.
El gasto familiar por la celebración del Día de la Candelaria aumentará en 2026, de acuerdo con la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), como reflejo de la presión inflacionaria que continúa impactando el consumo cotidiano en México.
Aumentos
A nivel nacional, la ANPEC advierte que el comportamiento del consumo durante celebraciones tradicionales funciona como un indicador temprano de la situación económica de los hogares. El aumento en insumos como maíz, harina, azúcar, carne y gas ha elevado los costos de producción tanto para quienes elaboran tamales en casa como para los negocios dedicados a su venta. Aunque la tradición del 2 de febrero se mantiene, las compras son más moderadas y selectivas, lo que reduce el volumen de venta y la rentabilidad del comercio minorista.
Inflación
Desde el sector empresarial, la Cámara Nacional de Comercio (CANACO) ha alertado sobre el impacto directo de la inflación en los pequeños negocios. Guillermo Lazarin, presidente de CANACO en Sabinas, señaló que el alza en los costos de insumos básicos ha reducido considerablemente los márgenes de ganancia de tamalerías y comercios tradicionales. Indicó que muchos establecimientos enfrentan dificultades para trasladar completamente estos incrementos al consumidor, ya que el ingreso disponible de las familias se encuentra presionado por el encarecimiento generalizado de los alimentos y los gastos de inicio de año.
Dinamismo
En el ámbito estatal, Coahuila refleja esta misma tendencia. Municipios como Monclova, Sabinas, Torreón y Piedras Negras muestran un menor dinamismo comercial en el arranque del año, particularmente en actividades ligadas al consumo interno. Para el pequeño comercio, fechas como el Día de la Candelaria representan una oportunidad clave para equilibrar ingresos, por lo que cualquier reducción en el gasto familiar tiene un impacto directo en la economía local.
En Monclova, las familias continúan elaborando tamales en casa como parte de una tradición que se transmite de generación en generación, aunque con un mayor desembolso. Margarita Coronado, ama de casa, señaló que el costo aproximado para preparar tamales de puerco y pollo para 10 personas asciende a cerca de 390 pesos. Detalló que el kilo de masa para tamal se adquiere en 35 pesos, el medio kilo de manteca en 30 pesos y las hojas para tamal alcanzan hasta 120 pesos, uno de los insumos con mayor impacto en el gasto. Para el relleno, el chile colorado cuesta alrededor de 30 pesos, el kilo de carne de cerdo 85 pesos y un pollo y medio 60 pesos, además de 30 pesos destinados a condimentos básicos.
En Piedras Negras, el panorama es similar, aunque con un gasto ligeramente mayor derivado de los precios vigentes en la frontera. De acuerdo con recorridos en mercados y tiendas de abarrotes, el presupuesto estimado para elaborar tamales de puerco y pollo para 12 personas ronda los 430 pesos. El kilo de masa para tamal se comercializa en 38 pesos, el medio kilo de manteca en 33 pesos y las hojas para tamal en alrededor de 130 pesos. El chile colorado tiene un costo aproximado de 33 pesos, el kilo de carne de cerdo se vende en 95 pesos y un pollo y medio alcanza los 66 pesos, mientras que los condimentos representan un gasto cercano a 35 pesos.
María Elena Rodríguez, comerciante de alimentos en la zona centro de Piedras Negras, explicó que el aumento en los insumos ha reducido la rentabilidad del pequeño comercio. Señaló que, aunque los precios de venta han tenido que ajustarse, no es posible trasladar completamente el incremento al consumidor. “La gente sigue comprando por tradición, pero ya no en la misma cantidad. Muchos optan por llevar menos tamales.
Consumo
El encarecimiento del Día de la Candelaria en 2026 confirma que la inflación continúa ejerciendo una presión constante sobre las familias y el pequeño comercio en México, afectando no solo el gasto inmediato asociado a una celebración tradicional, sino también el equilibrio financiero de los hogares en los primeros meses del año.
El aumento sostenido en los precios de insumos básicos como maíz, carne, gas y productos derivados ha obligado a las familias a reorganizar prioridades, reducir cantidades o prescindir de otros consumos esenciales para mantener viva una costumbre profundamente arraigada en la cultura popular. En Coahuila, este fenómeno se manifiesta con claridad en municipios como Monclova y Piedras Negras, donde el mayor costo de los insumos impacta de manera directa tanto en la economía doméstica como en la actividad del comercio locales.
En colaboración de Edith Gámez de Monclova y Alberto Solís de la Región Carbonífera.
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