Entre basura y dolor, dos abuelitos claman ayuda en Monclova

Manuel y Joselín sobrevivían enfermos y olvidados hasta que la solidaridad vecinal logró cambiar su historia.
Durante años, Manuel Peña Treviño y Joselín Peña Treviño, hermanos de más de 70 años, sobrevivieron en una vejez marcada por el abandono, la enfermedad y condiciones indignas. Ambos, pepenadores, llenaron su vivienda con objetos recolectados de la calle hasta convertirla en un hogar acumulador, donde dormían sobre montones de basura, rodeados de perros y sin espacios seguros para descansar. Su historia transcurría en silencio, en la colonia San Francisco de Asís sobre la calle Eulalio Gutierrez, en Monclova.

Nunca se casaron ni tuvieron hijos.
Con el paso del tiempo, los pocos familiares que tenían se alejaron y la enfermedad los alcanzó. Joselín, el más delicado, llevaba días con un dolor intenso en un testículo, agravado tras una caída que prácticamente lo dejó inmóvil. Sin seguridad social y sin recursos, no logró ser atendido en una clínica. Manuel, por su parte, padece constantes problemas estomacales y un deterioro evidente de salud.

Una vida entre dolor y resignación.
El interior de la vivienda reflejaba años de abandono: basura acumulada, olores penetrantes y riesgos constantes de infección. Aun así, los hermanos resistían como podían, saliendo solo cuando la fuerza se los permitía para buscar comida o vender materiales reciclables.La indiferencia no fue opción para quienes vivían cerca. Rosa Castillo, junto con otros vecinos, comenzó a brindar apoyo diario: café, frijoles, sopa o algún taquito.
“Lo que podemos darles”, compartió, al ver cómo la salud de Joselín empeoraba sin atención médica.

El reporte que cambió su destino.
Ante el riesgo evidente, los vecinos realizaron el reporte correspondiente a las autoridades municipales. La prioridad era evitar una tragedia, pues el estado de la vivienda y la salud de ambos adultos mayores representaban un peligro inminente. Tras recibir el llamado, personal de Protección Civil acudió al domicilio. Pedro Alvarado explicó que se actuó por tratarse de una vivienda acumuladora con alto riesgo sanitario. Se envió una cuadrilla para retirar la basura y liberar espacios, reduciendo focos de infección y riesgos estructurales.

DIF y Salud Municipal se suman.
El apoyo se amplió con la intervención del DIF Monclova, que brindó acompañamiento social, valoración de necesidades y canalización para apoyos asistenciales. Asimismo, personal de Salud Municipal de Monclova proporcionó atención médica inicial, valoración clínica y seguimiento, priorizando el caso de Joselín por su delicado estado.
Gracias a la suma de voluntades, Manuel y Joselín comenzaron a recibir la atención que por años les fue negada. Su historia recuerda que la empatía vecinal, cuando encuentra respuesta institucional, puede transformar vidas y devolver dignidad a quienes envejecieron olvidados.








Noticias del tema