La Entrevista- Claudia Guajardo Presidenta de Organización Cardio Chavitos

Cardio Chavitos es una organización sin fines de lucro que ha logrado convertir una historia personal de dolor en un proyecto de vida para cientos de niñas y niños con cardiopatías congénitas en México. Lo que inició como la experiencia de una familia que tuvo que cruzar la frontera para salvar a su hija, hoy es una red de apoyo que articula hospitales, especialistas, empresas y donantes para garantizar tratamientos gratuitos a menores en situación vulnerable.
A lo largo de casi dos décadas, la asociación ha crecido, se ha profesionalizado y ha enfrentado crisis como la pandemia, sin perder su esencia: salvar corazones infantiles. En esta entrevista, su fundadora relata los motivos que dieron origen a Cardio Chavitos, su evolución institucional, el impacto que han generado y los ambiciosos planes que tienen para los próximos años.
¿Qué vivencia personal fue el punto de partida para pensar en ayudar a otros niños con problemas de corazón?
“Todo comenzó cuando nació mi hija Natalia en 2001 con una cardiopatía congénita. En ese momento en México no había tratamiento disponible para su caso, así que tuvimos que viajar a Estados Unidos con mucho miedo, ansiedad e incertidumbre. Allá nos dijeron que sus probabilidades de vida eran de apenas 50% si nacía sin tratamiento inmediato, y 80% si era atendida en los primeros días. Esa experiencia tan dura como mamá me marcó para siempre y me hizo entender lo que sienten miles de familias”.
¿Cómo fue su regreso a México y qué hicieron después de atender a su hija?
“Cuando regresamos, empezamos a compartir información sobre cardiopatías congénitas porque nos dimos cuenta de que había un enorme desconocimiento. Un cardiólogo que atendía tanto a pacientes privados como a familias de escasos recursos nos explicó que había muchos niños que necesitaban ayuda, pero que faltaba información y recursos. Ahí nació la idea de apoyar a otras familias que estuvieran pasando por lo mismo que nosotros”.
¿De qué manera comenzaron a apoyar a los primeros niños?
“Empezamos de la forma más básica posible: tocando puertas con vecinos, amigos y familiares para juntar dinero y poder atender al primer niño. Luego vino otro caso, y otro más. Con el tiempo nos dimos cuenta de que siempre recurríamos a las mismas personas y que necesitábamos una estructura más formal para poder ayudar a más niños”.
¿Quién más fue clave en el inicio de Cardio Chavitos?
“Mi esposo, Alfredo Gómez, fue quien impulsó todo al principio. Yo estaba devastada emocionalmente, y él fue quien dijo: ‘tenemos que hacer algo’. Su liderazgo y creatividad fueron fundamentales para que la organización naciera”.
¿Cuándo y por qué decidieron formalizar Cardio Chavitos como asociación?
“En 2008 decidimos constituirnos formalmente como asociación civil para poder acercarnos a empresas, hospitales y donantes de manera institucional. Queríamos dejar de depender solo de apoyos personales y crear un modelo sostenible de ayuda”.
¿A qué se dedica especialmente Cardio Chavitos como organización?
“Nos dedicamos a garantizar que niñas y niños con cardiopatías congénitas reciban atención médica integral y gratuita. Esto incluye consultas de valoración, estudios médicos, traslados cuando es necesario, cirugías o cateterismos y todo el acompañamiento durante el proceso. También realizamos estudios socioeconómicos a través del DIF de Nuevo León para asegurar que apoyamos a familias realmente vulnerables”.
¿Cómo lograron vincularse con hospitales y equipos médicos especializados?
“En 2016 el Hospital Muguerza nos abrió sus puertas y se sumó un equipo médico especializado. Trajimos doctores de Estados Unidos para capacitar al personal en temas de cardiopatías congénitas y comenzamos con 16 casos. Después también trabajamos con el Hospital Zambrano, aunque el principal reto siempre ha sido conseguir suficientes recursos para la gran cantidad de niños que necesitan atención”.
¿Cómo fue el crecimiento de la organización antes de la pandemia?
“Antes de que llegara el COVID-19 ya habíamos logrado atender hasta 60 niños al año. Para entonces éramos un equipo pequeño, pero muy comprometido, y habíamos consolidado alianzas con hospitales y donantes”.
¿Qué ocurrió con Cardio Chavitos durante y después de la pandemia?
“Durante la pandemia muchos hospitales cerraron sus programas sociales y se enfocaron en COVID-19. Cuando todo se reactivó, varios cambiaron su enfoque hacia prevención y cerraron sus programas de cardiología. En 2022 el Hospital de Escobedo en Nuevo León nos abrió sus puertas y tuvimos que empezar prácticamente desde cero”.
¿Cuántos procedimientos han realizado en los últimos años?
“En el primer año en Escobedo atendimos poco más de 20 niños, luego alrededor de 30, y en 2025 nuestra meta era 72 procedimientos, pero logramos realizar 76. Ha sido un trabajo enorme detrás de cada caso”.
¿Cuál es su meta para 2026 y cómo planean alcanzarla? “Nuestra intención es ofrecer 100 procedimientos quirúrgicos en 2026. Somos solo seis personas en el equipo, pero tenemos una gran propuesta de valor: compromiso, transparencia y una conciencia real de las necesidades que existen. Seguimos tocando puertas y buscando aliados estratégicos”.
¿La mayor demanda se debe a que hay más niños con cardiopatía o a mayor difusión?
“Es principalmente por mayor difusión. La Secretaría de Salud estima que nacen entre 12,000 y 16,000 niños con cardiopatía al año en México, pero no todos reciben tratamiento. Solo hay entre ocho y diez hospitales en el país que atienden estos casos, lo cual es insuficiente. Cuando hay información, más familias nos buscan”.
¿Qué pasa con los niños después de recibir tratamiento?
“Si el tratamiento es adecuado y oportuno, la mayoría puede llevar una vida completamente normal. Algunos niños tienen otras condiciones asociadas, pero en muchos casos la cardiopatía es algo aleatorio. La clave es detectar y atender a tiempo”.
¿Por qué es tan importante atender estas enfermedades de manera temprana?
“Las malformaciones congénitas, entre ellas la cardiopatía, son una de las principales causas de muerte en niños menores de cinco años. Muchas veces no se detectan a tiempo o las familias no tienen acceso a hospitales especializados. Por eso nuestro trabajo es vital”.¿Qué mensaje le gustaría dejar a los padres de niños con cardiopatía? “Que no están solos. Que nos busquen, que confíen en que hay opciones y que entre todos podemos salvar vidas. En Cardio Chavitos somos una gran familia en constante crecimiento y haremos todo lo posible por apoyar a quien lo necesite”.
¿Cómo pueden contactarlos las familias que requieren apoyo?
“Tenemos página web y redes sociales activas. La mayoría de las familias nos contacta por WhatsApp o por Facebook e Instagram, aunque también recibimos referencias médicas y recomendaciones entre padres. Nos en…
Entrevista: Entrevista con Fernando Javier Flores Rodríguez
“¿Eres o no eres? Si eres, luchas; si no, no habrá resultados.” Soy originario de Sabinas, Coahuila, un lugar que ha marcado profundamente quién soy. Aquí crecí, aquí estudié y aquí fue donde se formaron mis valores. Siempre digo que Sabinas es mi raíz y también mi motor, -- leer más
Noticias del tema