Padre Néstor: Ser sal y luz en medio del mundo actual

El párroco llamó a vivir la fe con coherencia, responsabilidad y compromiso cristiano cotidiano.
Durante la misa de este domingo 8 de febrero, el párroco Néstor Martínez, de la Iglesia Santiago Apóstol, compartió un mensaje centrado en la responsabilidad de los cristianos ante el mundo actual. A partir del Evangelio proclamado, invitó a los fieles a reflexionar sobre el llamado de Jesús a ser “sal de la tierra y luz del mundo”, una misión que interpela directamente la vida diaria de quienes se reconocen como sus discípulos.
El evangelio leído corresponde al pasaje de San Mateo 5, 13-16, donde Cristo exhorta a sus seguidores a dar sabor y sentido a la humanidad. En su homilía, el padre Martínez explicó que estas imágenes no son simples metáforas, sino compromisos concretos que deben reflejarse en las acciones, decisiones y valores de cada creyente.
La sal que da sabor a la vida

El sacerdote destacó que la sal tiene como función principal dar sabor a los alimentos, recordando que una comida sin este ingrediente puede resultar visualmente atractiva, pero carecer de gusto. Comparó esta experiencia con la vida cristiana, señalando que una fe sin coherencia pierde su sentido. Además, subrayó que la sal también preserva de la corrupción, cualidad asociada con la sabiduría divina y la presencia constante de Dios en la vida humana.
Prudencia y sabiduría en el actuar

Martínez explicó que el uso correcto de la sal requiere medida y prudencia, ya que tanto el exceso como la carencia pueden arruinar un alimento. De la misma manera, afirmó que el cristiano está llamado a actuar con sabiduría, buscando el equilibrio en sus decisiones. Recordó que en el Antiguo Testamento la sal estaba presente en las ofrendas, como signo de la voluntad sincera del oferente de agradar a Dios.
La luz como obra primera de Dios
Al referirse a la luz, el párroco recordó que fue la primera obra de Dios en la creación y que simboliza la vida, la verdad y la presencia divina. En contraste, las tinieblas representan la muerte y el mal. Cristo, afirmó, es la luz por excelencia, y los cristianos están llamados a reflejar esa luz en medio del mundo, iluminando con sus obras el entorno que los rodea.
Un llamado contra la corrupción

Néstor Martínez enfatizó que ser discípulo de Cristo implica rechazar toda forma de corrupción. Así como la sal evita que los alimentos se echen a perder, el cristiano debe contribuir, con su testimonio, a preservar los valores humanos y espirituales. La homilía concluyó con un llamado a vivir la fe con autenticidad, siendo sal y luz que transformen la sociedad desde lo cotidiano.
Fe: La felicidad se construye desde el amor de Dios, no desde lo material
Durante su reflexión, el padre Néstor Martínez advirtió que se vive en una sociedad marcada por el tener y poseer, una dinámica que no garantiza la felicidad. Durante la misa dominical celebrada en la parroquia Santiago Apóstol de Monclova, el padre Néstor Martínez invitó -- leer más
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