Por qué la actividad física se puede convertir en una adicción

El afán por la perfección y la presión por rendir mejor que los demás pueden convertir la actividad física en una conducta riesgosa, sobre todo en adultos jóvenes. Así lo señala una investigación internacional difundida en Addictive Behaviors, que muestra cómo la necesidad constante de superarse y los entornos deportivos altamente competitivos incrementan la probabilidad de desarrollar adicción al ejercicio.
El estudio fue encabezado por la Universidad Miguel Hernández de Elche, en colaboración con el Instituto de Investigación Sanitaria y Biomédica de Alicante (ISABIAL) y la Universidad de Trento. Los hallazgos aportan nuevas perspectivas sobre un fenómeno que no se limita al deporte de élite, sino que también aparece en niveles amateurs y recreativos.
Principales hallazgos
La investigación evaluó a más de mil personas con una edad promedio cercana a los 25 años, en su mayoría hombres (65%). Participaron atletas profesionales, aficionados y jóvenes que realizan ejercicio por recreación. A través de cuestionarios sobre hábitos deportivos, rasgos de personalidad y motivaciones, los investigadores pudieron identificar perfiles asociados a mayor riesgo de dependencia.
Según datos de la universidad española, el perfeccionismo surgió como el factor predictivo más sólido de adicción al ejercicio, incluso por encima de la intensidad del entrenamiento o del interés por modificar la apariencia física. Ana María Peiró, profesora de la institución y coautora del trabajo, aclaró que lo detectado son patrones o “fenotipos” de riesgo, no diagnósticos individuales.
Factores asociados
Aunque el perfeccionismo fue el elemento más relevante, también influyeron variables como el deseo de delgadez, la intención de aumentar masa muscular y la intensidad del ejercicio, aunque con menor peso. El patrón de riesgo apareció tanto en deportistas de alto rendimiento como en amateurs, con mayor frecuencia en quienes compiten. No se observaron diferencias significativas entre hombres y mujeres en el riesgo global.
Para el análisis, los científicos utilizaron herramientas de inteligencia artificial y modelos predictivos que permitieron detectar asociaciones entre variables psicológicas y conductuales, construyendo perfiles cuantitativos más precisos sobre los mecanismos implicados en esta problemática.
Tipos de adicción al ejercicio
El estudio distingue entre adicción “primaria”, que responde a mecanismos propios de dependencia, y “secundaria”, vinculada a preocupaciones por el peso o la imagen corporal. También identifica el “ejercicio compulsivo”, caracterizado por un patrón obsesivo que puede coincidir con la forma secundaria, aunque no siempre cumple todos los criterios clásicos de adicción.
Diferenciar estos cuadros es clave, ya que los cuestionarios habituales de autoevaluación no siempre logran captar las motivaciones subyacentes, lo que dificulta una detección temprana adecuada.
Un fenómeno complejo y poco visibilizado
La adicción al ejercicio comparte características con otras dependencias y con trastornos de la conducta alimentaria, lo que puede desdibujar la línea entre una práctica saludable y una conducta problemática. La cantidad de ejercicio por sí sola no basta para determinar riesgo; es necesario considerar la relación con la alimentación, la insatisfacción corporal y las motivaciones profundas.
En la muestra analizada, el 5,6% presentó riesgo estimado de adicción, aunque estudios previos sitúan la prevalencia entre el 3% y el 43%, según la disciplina y el contexto cultural. Esta problemática puede generar consecuencias físicas, psicológicas y sociales similares a otras adicciones, además de asociarse con estrés, baja autoestima y malestar emocional.
Prevención y señales de alerta
No todas las personas perfeccionistas o competitivas desarrollarán una adicción, pero los especialistas recomiendan prestar atención cuando el compromiso con el deporte empieza a generar angustia o a interferir con la vida cotidiana. Factores como la presión social, la interiorización de ideales estéticos, la soledad o el inicio temprano en competencias pueden aumentar la vulnerabilidad.
Por ello, el equipo investigador subraya la importancia de que entrenadores y profesionales de la salud implementen estrategias de prevención y detección precoz. Cuando el ejercicio deja de ser una fuente de bienestar y comienza a producir malestar o deterioro en otras áreas de la vida, buscar ayuda profesional resulta fundamental.
ENFERMEDADES: ¿Agotada? Aprende a lidiar con los vampiros emocionales que roban tu energía
Sentirte agotada sin una causa física evidente, molestarte tras ciertas charlas o notar que tu estado de ánimo cae después de convivir con algunas personas no es coincidencia. En psicología, este fenómeno se relaciona con lo que popularmente se denomina “vampiros -- leer más
Noticias del tema