Santiago de Chile blindada ante protestas por alza de combustibles

Santiago de Chile fue blindada con vallas, cierres de metro y policía para impedir protestas contra la histórica alza de los precios del combustible.
El Gobierno de Chile implementó un fuerte dispositivo de seguridad en Santiago, incluyendo cierre de estaciones de metro, desvíos de tráfico y despliegue policial, para evitar manifestaciones por el aumento histórico de los combustibles, que este jueves subió más de 40 % la gasolina y 60 % el diésel.
Blindaje en el centro de Santiago
Para contener las protestas, el Gobierno instaló vallas en el centro de Santiago, cerró estaciones del metro y desvió el tráfico. Solo un reducido grupo de estudiantes logró acercarse al antiguo Congreso, donde estaba convocada la manifestación. La prensa, principalmente extranjera, tuvo acceso limitado al epicentro de las protestas.
Enfrentamientos con Carabineros de Chile
Medios locales reportaron disturbios entre manifestantes y la policía militarizada Carabineros de Chile, que utilizó camiones con mangueras de agua a presión y vehículos blindados con gas pimienta.
El presidente José Antonio Kast, desde el Palacio de La Moneda, defendió el derecho a manifestarse, pero advirtió que el Estado responderá “con toda la fuerza de la ley” contra quienes generen violencia.
Medidas paliativas ante la subida histórica
Kast presentó un paquete de medidas aprobado por el Congreso, que incluye:
Congelación de tarifas del transporte público y escolar en Santiago. Ayudas para taxistas y transportistas. Reducción del precio de la parafina de cara al invierno.
El mandatario defendió la alza como una forma de evitar endeudar al Estado, señalando que “hablar con la verdad nos da tranquilidad” y que endeudarse sería más costoso para el país.
Reacciones y advertencias
La oposición y algunos sectores de la derecha criticaron las medidas como insuficientes, ya que no abarcan el gas, principal energía de los chilenos. Transportistas anunciaron movilizaciones y cortes de tránsito a partir del viernes, anticipando mayores incrementos en los precios.
Este jueves, la gasolina subió más de 40 % y el diésel más de 60 %, un impacto significativo en un país dependiente del transporte por camiones y con limitada electrificación.
Noticias del tema